Carta oberta a la consellera d’Educació Irene Rigau

Benvolguda consellera. Em van sorprendre les seves declaracions del dilluns 4 de juny en les quals afirmava que els diners estalviats en sous per la vaga de mestres anirien destinats a ajudes de menjador. Al centre on jo treballo, més d’un 60% de les famílies es beneficien d’aquest ajut, així que sóc conscient del que això significa per a elles i me n’alegro. El que no puc entendre és per què no va aprofitar per donar a les famílies altres informacions, com per exemple que l’any vinent les escoles tindran d’un 10% a un 20% menys de mestres per atendre els infants, que augmentarà el nombre de nens a les aules de P3, o que hi ha centres situats en entorns socioeconòmics desfavorits que, per una errada reconeguda pel Consorci d’Educació de Barcelona, patiran també un augment de ràtio a 27 alumnes. Senyora Rigau, vostè deixaria el seu fill/a de 3 anys a càrrec d’una persona si sabés que aquesta ha de tenir cura alhora de 26 nens més? Perquè precisament això és el que els demanarà al setembre a aquestes famílies que ara intenta tenir contentes prometent ajudes de menjador…

FERRAN BLANZACO SERRANO, MESTRE D’UNA ESCOLA PÚBLICA DE BARCELONA / Barcelona

ImagenFont: Elpuntavui

La mestra que ensenyava massa

Deu haver-hi hagut més casos durant molt de temps, però finalment aquest ha transcendit: a una mestra li ha tocat el rebre per haver ensenyat massa. Ha passat a l’Escola Espanyola d’Escaldes-Engordany (Andorra). Es veu que els onze alumnes de P4 (o sigui de quatre anys) saben sumar i restar, i llegir, i comencen a escriure –que és el que a aquesta edat feien tots els qui ara són de la segona volada, sense que ningú ho considerés un crim contra la humanitat. Alarma i corredisses! Un grapat de nens tan avançats és motiu suficient perquè l’inspector de guàrdia es desvetlli, pugi fins a les valls que Carlemany deslliurà dels alarbs, i compongui un informe que, secundat per la direcció de l’escola, comporta el bandejament de la mestra que ha comès l’heretgia d’ensenyar. En l’origen dels conflictes laborals pot passar que hi hagi més elements dels que consten en acta, però en tot cas és escandalós que es pugui fer servir com a acusació el fet que l’aprenentatge es desenvolupi en la més absoluta normalitat.

On hem arribat que, passant per alt que uns nens estan contents amb la seva mestra i que uns pares estan contents del que aprenen els seus fills, l’autoritat competent decideix que tots plegats han de ser més incompetents. No ens podem lamentar que s’hagi perdut la cultura de l’esforç, així en diuen ara, si ens esforcem a castigar i marginar qualsevol que destaqui en l’ús de l’intel·lecte. No ens podem estranyar de tenir fills que no serveixen per res si els deixem en mans de gent que prefereixen veure’ls distrets i enjogassats en lloc d’estimular-los a avançar.

 No ens podem sorprendre que el nostre país retrocedeixi posicions contínuament cada vegada que es fa una avaluació objectiva dels seus resultats educatius, si els responsables polítics són incapaços de treure conclusions del fracàs ni de rectificar la mala pedagogia seguida. Qui en surt guanyant, d’aquesta desprogramació col·lectiva, a base de plastilina, gomets i paraules llargues que ningú no entén? Hauríem de començar-nos-ho a preguntar, perquè no serem més savis ni més pròspers ni més lliures amb tantes ximpleries.

 Convé una nova generació de mestres que ignorin la xerrameca de bruixa fàtua en què s’ha acabat convertint la pedagogia i que tornin a fer de l’escola un lloc on es produeix la transmissió del coneixement. Mireu entorn vostre i podreu veure les conseqüències d’haver-ho deixat de fer.

Fuente: Avui

Enlace

De la inutilidad (relativa) de los colegios privados

Una de las señas de identidad de las familias de clase media-alta y alta son los colegios privados. Los padres, preocupados por la educación de sus retoños, desconfían de esa educación universal, generalista y gratis, y a grito de “you get what you pay for“, se apresuran a matricular a sus niños en algún prestigioso centro de enseñanza de esos que cuestan un montón de dinero. El chaval seguro que sale más culto, refinado e inteligente, con una formación de esas que lo deja como un elegido para la gloria.

Lo divertido de todo esto, sin embargo, es un pequeño secreto: los colegios privados no sirven para nada, al menos desde un punto de visto puramente educativo. Felix Salmon lo mencionaba el otro día, hablando de la obsesión de la gente con dinero de Nueva York de gastarse $32.000 al año en colegios superespeciales y superelitistas; un niño de clase media o media-alta aprende exactamente lo mismo en una escuela pública que en una muy exclusiva y privada institución de enseñanza. Si un chaval viene de una familia de renta media con padres atentos que tienen un montón de libros en casa (un indicador de cultura/ educación, por cierto), la mayoría de estudios señalan que no importa a qué colegio vaya, el resultado educativo será bastante similar. El colegio importa poco; lo importante es el entorno familiar y nivel educativo de los padres.

No sólo eso, este es un resultado que aparece en múltiples estudios. La diferencia se mantiene, de hecho, incluso entre centros educativos públicos “buenos” (digamos, concertadas de prestigio) y otros más pobres. ¿Por qué sucede esto? Empecemos por el lado educativo, por qué la calidad del colegio parece no tener demasiada relación con lo que aprenden los alumnos de clase media. La respuesta básica es socialización; un niño que está acostumbrado a ver a sus padres leyendo, manejando números o escuchándoles decir una y otra vez que ir a la universidad es muy importante y que tienen que pensar qué quieres se de mayor. No es sólo cuestión de disciplina, preocupación por las notas que sacan o ayudarles a hacer los deberes (aunque también ayuda), es simple cuestión de crecer en un entorno familiar en el que estudiar y leer es algo natural y cotidiano. Si a esto le añadimos estabilidad familiar, un entorno tranquilo, saludable y sin conflictos y un poquito de amor de madre, la misma naturaleza curiosa de cualquier renacuajo de siete años hará el resto del trabajo.

Queda explicar, sin embargo, por qué la gente insiste en gastarse cantidades absurdas de dinero en colegios que realmente no hacen demasiado para mejorar la educación de sus hijos. La respuesta, en este caso, no es tanto sacar buena nota en selectividad, sino asegurarse que sus hijos tengan las amistades “correctas”. No me refiero a eso de no mezclarse con la chusma de la pública, o algo parecido; la idea en este caso es contactos, relaciones sociales y asegurarse que tu familia se mueve en el círculo de amistades que hace que la carrera profesional del chaval vaya bien encaminada. Es por este motivo que parece que media clase política catalana parece haber salido de un par de institutos de Barcelona (Escolapios de Sarrià y La Salle Bonanova), y la mitad de los banqueros de Connecticut parecen haber salido de Taft o Hotchkiss. Por el mero hecho de haber ido a un determinado instituto de la ciudad, uno acaba por tener en su agenda unos cuantos diputados autonómicos a poco que estuviera despierto. En el fondo es un buen negocio. En cierto sentido, esta clase de decisiones son una señal muy clara que la igualdad de oportunidades es algo mucho más complicado y ambicioso de lo que parece en un primer momento.

No basta con tener escuelas públicas decentes; uno necesita colegios públicos lo suficiente maravillosos para que los ricos decidan bajar a la tierra y mezclarse con la chusma de clase media. Segundo, y no menos importante, la calidad del colegio parece no importar para los niños que viven en familias medianamente acomodadas, pero eso también implica que la calidad del centro educativo tiene una importancia descomunal para los alumnos de familias pobres. También, por cierto, explica uno de los secretos del éxito de lugares como Finlandia, Holanda o Corea para conseguir resultados tan buenos de movilidad social: tener relativamente poca gente pobre (y un estado de bienestar estupendo) realmente hacen las cosas bastante más fáciles. Esto de la igualdad de oportunidades que tanto me gusta mencionar sale realmente muy caro. Pero eso es para otro día.

Fuente: Politikon

La guerra de las oposiciones

El dinero que se destina en España a la educación ha caído en dos años un 6,3%. Pero los recortes han tenido menor impacto en Andalucía que en el resto de comunidades. La Junta ha mantenido las partidas dedicadas a la enseñanza obligatoria y superior en los últimos presupuestos. Por ejemplo, estos fondos han crecido un 2,5% este año respecto a 2011. Eso sí, aún queda por saber el impacto de los recortes que está aprobando el Gobierno central.

Mantener el esfuerzo presupuestario ha permitido cumplir con la promesa de las 100.000 plazas de guardería, la implantación de las nuevas tecnologías, la puesta en marcha de becas para evitar que los buenos alumnos sin ingresos dejen los estudios o la aplicación del modelo de financiación por el que las universidades reciben el 1,5% del PIB andaluz a precios de mercado.

Pese a este empeño -la educación es una obsesión de Griñán desde el minuto uno de su mandato-, por el camino también se han quedado compromisos: llegar a los 1.200 centros bilingües (hay unos 800) y la incorporación de 15.000 docentes durante la legislatura (han entrado 6.900).

Lo que sí se ha logrado es mejorar la estabilidad de los docentes, gracias a la reducción de la interinidad y a las ofertas de empleo público. La Junta mantuvo el año pasado un duro enfrentamiento con el Gobierno por mantener sus oposiciones y, este año, vuelve a ser de las pocas regiones que las ha convocado.

Fuente: elpais

Las escuelas proponen exámenes con acceso a internet

Los alumnos podrán consultar fuentes de información en algunos exámenes | Una treintena de centros darán más peso a la evaluación por competencias.

Llega la hora del examen de geografía económica en la escuela Virolai, en el barcelonés barrio del Carmel. Los alumnos de 4º de ESO cogen papel y bolígrafo, abren su portátil, buscan información en internet, contestan las preguntas… incluso podrían consultar algunos datos en sus apuntes. La nota del examen apenas dependerá de la información que encuentren en estas fuentes. Se trata de algo más que de reproducir definiciones. Con los datos que buscan y sus conocimientos previos deben resolver problemas y responder cuestiones que evalúan su capacidad de análisis y reflexión. Para algunos, permitir que un alumno mire apuntes y, aún peor, que acceda a internet mientras hace un examen constituye un ataque en toda regla a los principios básicos de la evaluación escolar, al mismo nivel que una chuleta. Pero al fin y al cabo, todo depende del tipo de prueba y de las capacidades que se pretendan medir.

Así lo consideran al menos los profesores que abogan por adaptar algunos exámenes a lo que se enseña en las aulas en el día a día, y sobre todo al cómo se enseña. “Por un lado, los profesores tendemos cada vez más a enseñar competencias, queremos que el alumnado sea capaz de hacer algo con la materia que aprende, que piense y analice, pero por otro seguimos evaluando mayoritariamente la memoria”, considera Coral Regí, directora de la citada escuela Virolai y profesora de Biología. Regi plantea otro aspecto. La realidad es esta: las personas acceden a distintas fuentes de información –libros, manuales, diarios, internet, especialistas…– para dar respuesta a los interrogantes que se les presentan en su vida, en el trabajo… No lo fían todo a los datos que guardan en su cerebro. En cambio la escuela no permite hacerlo en las pruebas. En este centro, como en otra treintena de toda España, han decidido dar un giro a la situación.

El debate sobre cómo evaluar a los alumnos y hasta qué punto involucrar la tecnología en los exámenes recorre el mundo, explica Lluís Font, secretario de Polítiques Educatives del Departament d’Ensenyament. “Nos encontramos en un punto de inflexión: si en las aulas se tiende a enseñar por competencias y a utilizar las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), parece lógico que la evaluación también siga este camino”, dice. Las pruebas PISA, la macroevaluación de la OCDE que mide la capacidad de los alumnos de 15 años, es el ejemplo que pone Font en este sentido. Estos exámenes comprueban la capacidad de los estudiantes para extraer información y procesarla, en la línea de la evaluación por competencias. Pero además, la OCDE se plantea que las pruebas del 2018 se contesten a través de ordenador –la última edición de esta evaluación internacional ya incluyó una prueba de lectura digital–. En Dinamarca los alumnos realizan sus exámenes por ordenador desde hace diez años, y desde el 2011 su sistema educativo dio un paso más en este proceso al permitir que los estudiantes accedan a internet para responder los exámenes finales de la etapa secundaria –primero se realizó una prueba de varios años en 14 centros públicos–.

El centro Virolai de Barcelona forma parte de un programa del grupo de investigación DIM de la UAB, coordinado por Pere Marquès, que propone algo parecido. El curso pasado este grupo realizó una investigación en cincuenta escuelas e institutos en las que planteaban adaptar la evaluación y permitir la consulta de de fuentes durante los exámenes. Cerca del 70% de los profesores consideraba que el resultado para los alumnos había sido positivo. Los estudiantes que ya iban bien y los que tenían dificultades pero se esforzaban mejoraron, no así los que arrastraban déficits o no estaban dispuestos a trabajar. Por eso, este curso han lanzado una segunda fase de la investigación, que continuará el 2012-2013, en la que proponen un nuevo abordaje del currículo –bimodal, le llaman–. Los profesores de los 30 centros que participan en el proyecto dan una lista con el vocabulario, conceptos, sucesos o personajes que los estudiantes deben aprender de memoria y comprender. “Las personas pensamos con el lenguaje; los alumnos necesitan un vocabulario y unos conocimientos de base”, indica Marquès. Esta información se evalúa con exámenes memorísticos, como los de siempre, pero tan solo supone alrededor de un tercio de la nota final de cada materia. La parte de mayor peso está en los exámenes que evalúan competencias, qué se sabe hacer con la información. Aquí, los profesores pueden permitir la consulta de fuentes, incluida internet. “Lo que realmente importa es saber resolver un problema de física, no recordar todas las fórmulas de memoria, ¿por qué no puede un estudiante consultar estas fórmulas en un examen?”, reflexiona Marquès. De momento, a los profesores aún les cuesta dejar navegar por la red en los exámenes. El centro Virolai es uno de los que sí se ha atrevido a dar este paso en determinadas pruebas. “No damos la espalda a la memorización, por supuesto que es necesaria, sobre todo en el ámbito del lenguaje, que se ha empobrecido entre las generaciones más jóvenes”, insiste Regí. “Lo que proponemos es no basarlo todo en saber cosas de memoria”, añade. Este centro trabaja en la evaluación por competencias desde hace años. Este trabajo sistemático, sumando las habilidades memorísticas con las aplicadas –junto a otros proyectos educativos–, ha hecho que alcancen unos niveles de éxito escolar muy altos. En las pruebas de evaluación de sexto de primaria están muy por encima de la media catalana, el 98% de sus alumnos aprueban la ESO –frente al 70% general–, el 82% de sus alumnos de bachillerato se presenta a la selectividad y todos la superan con buenas notas.

Ahora han añadido el buen uso de las TIC y de internet a sus objetivos. “Los alumnos poseen pericia tecnológica, pero tienen que aprender a buscar en las webs adecuadas, a no plagiar y a encontrar recursos que les ayuden en su aprendizaje”, sigue Regí. Por ejemplo, en el examen de geografía económica, miran en la red, a través de su portátil, el PIB de Francia y otros datos con los que deberán hacer un análisis. Mediante estas pruebas los profesores no sólo miden los conocimientos de los alumnos, sino también su dominio de la red.

CURRÍCULO BIMODAL

El grupo DIM de la UAB, dirigido por Pere Marquès, propone un currículo bimodal, que seguirán 30 centros.

MEMORIA. El profesor de cada materia entrega una lista de los conceptos y datos imprescindibles que el alumno debe saber de memoria cada curso, como qué es la fotosíntesis, la prehistoria, el ADN, las figuras retóricas. Harán exámenes memorísticos para demostrar que conocen esta información. Estos exámenes supondrán un 30% de la nota final.

PRÁCTICA. Los alumnos tendrán exámenes que evaluarán competencias: resolución de problemas, análisis de textos y frases, evaluación de situaciones o materiales, planificación y desarrollo de proyectos, realización de síntesis, creación… Estas pruebas tendrán mayor peso en la nota final de la materia.

CON ACCESO A INTERNET. Los alumnos podrán realizar estos exámenes consultando internet, preferiblemente, o en su defecto otras fuentes de información, como libros o apuntes. Como en todos los exámenes, habrá un tiempo límite para contestar las preguntas.

Personas. Los investigadores creen que, si las personas tenemos acceso permanente a información en la red, los alumnos también han de aprender a trabajar de esta manera, fomentando el buen uso de las TIC

Fuente: lavanguardia

Más de cien colegios anulan excursiones y actividades ante la revuelta de los docentes

La revuelta del profesorado contra los recortes a la enseñanza pública y la rebaja salarial que ha decidido aplicarles por decreto la Generalitat empieza ya a tener consecuencias económicas que traspasan los muros de las escuelas. En sólo dos días, teatros, empresas de autobuses y de servicios educativos de la provincia de Valencia han visto como más de cien colegios e Institutos de Enseñanza Secundaria (IES) han anulado reservas de excursiones y actividades extraescolares en las que iban a participar unos 10.000 escolares.

Estas anulaciones llegan tras la decisión de renunciar temporalmente a realizar actividades extraescolares y complementarias en todas las etapas educativas que acordaron el lunes las asociaciones de directores de Primaria de la provincias de Valencia, Alicante y Castelló, y a la que se han ido sumando en un efecto en cadena plataformas del profesorado de la enseñanza pública de diferentes comarcas, como el Camp de Túria, así como asambleas municipales y claustros de profesores de colegios e IES.

La negativa de los docentes a participar en actividades más allá de su horario laboral, o que su preparación implique un esfuerzo de trabajo añadido, supone el cese de excursiones, viajes de fin de curso y celebraciones de carnavales, fallas y Día de la Paz, el Árbol o del Libro…

El productor de la Sala L’Horta y miembro de la Comisión de Salas de Teatro de la Associació Valenciana d’Empreses de Teatre i Circ (Avetid), Alfred Picó, confirmó ayer que en dos días sólo tres teatros con programación para escolares, el Teatre del Raval de Gandia, y L’Horta y El Escalante de Valencia, han visto como colegios e institutos “cancelan la reservas de más de 5.000 escolares”. En el caso del Escalante se añade que es de la Diputación y el acuerdo incluye la no participación en las actividades ofrecidas por Generalitat, ayuntamientos y corporaciones provinciales.

“Somos víctimas colaterales”
Picó explica que están sufriendo “una cancelación, si no masiva, sí sistemática” y teme que vaya a más. “Somos una víctima colateral de esta medida, que nos hace mucho daño a las salas de teatro, granjas escuela, museos…”, concluye

La preocupación también es máxima entre las agencias de viajes y empresas de servicios, una de ellas con sede en Valencia ya ha visto como 37 colegios han anulado las excursiones que tenían contratadas para 3.700 niños. Su portavoz añade que aún no se están cancelando viajes de fin de curso, “pero los colegios si que llaman para posponer el pago de las reservas de hoteles, albergues…” En la provincia de Valencia operan casi 20 empresas de este tipo y unas 15 granjas escuela. Una de ellas, que ya ha sufrido la anulación de 13 reservas para 1.300 escolares, teme que se “venga abajo la temporada alta de las extraescolares, que va de marzo a mayo”.

“Apaga y vámonos, si ya no hay salidas escolares”
Los más de 1.200 colegios públicos y 375 IES de la C. Valenciana realizan al menos una excursión por trimestre y ciclo (Infantil, tres ciclos de Primaria, dos de ESO, Bachillerato…). Así, un colegio de una línea -seis de Primaria y tres de Infantil- con 225 escolares contrata unos 12 autocares por curso. Un portavoz de una empresa de autobuses del Camp de Túria, comarca donde el profesorado ha suspendido las excursiones, cuenta que “tras la reducción de las salidas de fin de semana, los viajes de colegios e institutos entre los horarios de las rutas escolares son un apoyo importante. Si tampoco los vamos a tener, pues apaga y vámonos”.

Fuente: Levante-EMV

Las agresiones de padres a docentes superan a las protagonizadas por alumnos

Las agresiones de padres a los profesores de sus hijos superan a las que llevan a cabo los propios alumnos. Esta es la realidad que se vive en los centros escolares, en los que «la pérdida de autoridad que supuso para los docentes la llegada de la LOGSE ha conseguido que la educación se haya resentido», señala el secretario general del sindicato ANPE en Zamora, Fermín Casado, que asegura que «el profesor es como un muñeco al que van todos los palos, porque los padres y los alumnos conocen sus derechos, pero no se han leído sus deberes, y la administración tampoco ha ayudado mucho», se pronuncia.

Según los datos del sindicato, a través de su figura de Defensor del Profesor, el acoso a los docentes en sus distintas formas es uno de los principales problemas del colectivo, que en el 11% de las llamadas han informado de acoso por parte de los padres de sus alumnos, aunque también de los propios compañeros, un 13% y de la inspección en un 4% de los casos.

Las etapas más conflictivas en este aspecto que implica a los padres es en Infantil y Primaria, «en Secundaria son los alumnos los que causan problemas derivados de su conducta, pero en las etapas inferiores los padres creen siempre a sus hijos ante una inexistente versión del profesor, porque muchos ni siquiera la piden», explica Casado. Este tipo de agresiones, se pronuncian desde el sindicato, no solo se producen en el ámbito urbano, «contra lo que se pueda pensar, un alto porcentaje de los casos se da en el medio rural. Espero que no tarde en promulgarse la Ley de autoridad del profesor que el Gobierno llevaba en su programa. Ya ha pasado en otras comunidades, que los casos de acoso y de agresión han descendido dando más competencias al docente».

Según los datos facilitados por ANPE, el 24% de las llamadas recibidas por el Defensor del Profesor en Castilla y León en el curso 2010/2011, corresponden a profesorado de Secundaria en un 63%, a Educación Primaria un 7%, Educación Infantil el 2%, al igual que en los Ciclos Formativos y la Educación de adultos y las Escuelas de Idiomas.

Las amenazas de alumnos a profesores centran el 4% de las quejas, las grabaciones, fotos o subida de información a las redes sociales un 7% y por indisciplina un 2%, igual que por problemas para impartir docencia. La falta de entendimiento con el equipo directivo del centro de trabajo aglutina el 17% de las llamadas, y los problemas con la administración educativa el 15%.

Ante la indefensión del docente que denuncia ANPE, reclaman a las administraciones la tarea de cumplir y hacer cumplir las normativas sobre convivencia escolar, mejorar el amparo legal a los profesores, cambiar el modelo educativo para incluir la flexibilización de la Enseñanza Secundaria y el impulso a la Formación Profesional, la asistencia psicológica a los profesores, así como considerar una tarea irrenunciable de los padres la responsabilidad educativa de sus hijos, además de demandar valoración y respeto público por su profesión.

Los profesores, en el medio

Los problemas con la administración, con el equipo directivo y el acoso de los padres son los problemas más comunes del colectivo docente, que también sufre acoso por parte de sus alumnos, pero en menos ocasiones que los que protagonizan sus padres.

Fuente: laopinióndezamora